Bienvenida a pasos hacia Jesús. Para realizar esta meditación, puedes sentarte en una silla. También puedes sentarte en el suelo con las piernas cruzadas, o incluso acostarte. Cierra los ojos suavemente y comienza a respirar con calma.
Respira y Preséntate
Inhala profundamente por la nariz…
Exhala lentamente por la boca…
Siente tu cuerpo presente aquí y ahora.
Repite mentalmente: Estoy aquí. Estoy en paz.
Haz esto durante 3 respiraciones profundas.
Conecta con tu Interior
Piensa en el deseo que hay en tu corazón de tener una vida espiritual más plena.
No se trata de ser perfecto, sino de estar dispuesto.
Repite: Estoy abierto(a) a crecer. Estoy dispuesto(a) a aprender a vivir en conexión con Dios.
Siente esa intención como una semilla que empieza a germinar en tu interior.
Visualiza tu Día Espiritual
Imagina cómo sería tu día si lo vivieras conectado espiritualmente.
¿Cómo te moverías?
¿Cómo hablarías?
¿Qué decisiones tomarías?
¿Cómo te tratarías a ti mismo y a los demás?
Permite que esa visión fluya, sin juzgarla.
Afirmación Espiritual
Repite en silencio o en voz baja:
Hoy elijo caminar con conciencia y amor.
Hoy invito a la presencia de Dios en mi vida.
Cada paso que doy puede ser un acto espiritual.
Haz una respiración más profunda.
Cierre
Agradece este momento de pausa.
Siente la paz en tu corazón, aunque sea pequeña.
Vuelve lentamente al presente… abre los ojos suavemente cuando estés lista.



Deja una respuesta